¿Tiene COVID-19? Aquí le mostramos cómo tratarse en casa

10 consejos para ayudarlo a recuperarse en casa si tiene un caso más leve de COVID-19.

A grid of images showing some of the things you may need to treat yourself at home for COVID-19.

El coronavirus ha infectado a millones de personas en todo el mundo, pero la mayoría de los que desarrollan síntomas presentan una enfermedad leve y pueden recuperarse en casa, según lo informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers For Disease Control, CDC).

“Si bien algunos pacientes requieren atención hospitalaria debido a su infección por COVID-19, la mayoría no la necesita y puede cuidarse de manera segura en casa”, afirma la Dra. Judy Tung, Jefa de Sección de Medicina Interna para Adultos en NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center y Vicedecana de Desarrollo Docente en Weill Cornell Medicine. “Comprender los síntomas y cómo controlarlos y tratarlos puede ayudarlo a administrar sus cuidados de manera segura”.

Aquí, la Dra. Tung comparte con Health Matters cómo tratarse en casa si tiene COVID-19.

Conozca los síntomas

La gama de síntomas que experimentan los pacientes a causa de COVID-19 es bastante amplia y ahora entendemos que la mayoría de las personas presentan síntomas leves a moderados que pueden ser controlados en casa. Los síntomas clásicos incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, tos, dificultad para respirar, dolores musculares, fatiga intensa, náuseas, diarrea y alteración del sentido del gusto y el olfato. La Dra. Tung advierte que, para los pacientes mayores o las personas con afecciones que comprometen su sistema inmunológico, los síntomas pueden ser más atípicos, a veces con fatiga y debilidad como únicos signos.

“La gravedad de los síntomas puede variar bastante, al igual que la duración, la cual puede ser de días para algunos y semanas para otros, lo que es muy agotador”, afirma la Dra. Tung. “Además, algunos pacientes mejoran inicialmente pero luego empeoran con rapidez en la segunda semana, por lo que debe mantenerse alerta, especialmente cuando se trata de los síntomas respiratorios como falta de aire y dolor en el pecho”.

Comuníquese con un médico

Informe a su médico tan pronto como comiencen los síntomas de COVID-19 para que pueda asesorarlo, evaluarlo y monitorearlo. Esto es especialmente importante para las personas con un mayor riesgo de complicaciones, incluidos los adultos mayores y las personas con afecciones como obesidad, enfermedad pulmonar crónica, diabetes o enfermedad cardiovascular. Si no tiene un médico de atención primaria, establezca una relación con uno, especialmente si es un médico que ofrece servicio de telemedicina. Si tiene un especialista para una afección como el cáncer, hágale saber que tiene síntomas de COVID-19. Tenga a la mano el número de su médico.

Dr. Judy Tung, expert on how to treat yourself at home for COVID-19 and colds

Dra. Judy Tung

Hágase la prueba

La información es poderosa y le permitirá cuidarse a usted mismo y a las personas que lo rodean de la mejor manera. Existen varias pruebas para detectar el SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19. Para saber si actualmente tiene COVID-19, querrá hacerse la prueba viral, de las cuales hay dos tipos. Las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (polymerase chain reaction, PCR) o de amplificación de ácidos nucleicos (nucleic acid amplification test, NAAT) detectan el material genético del virus y son muy sensibles, lo que significa que son capaces de detectar incluso niveles bajos del material genético del virus, conocido como ARN. El segundo tipo, la prueba de antígeno, detecta proteínas de la partícula del virus y normalmente es menos sensible, por lo que es posible obtener un falso negativo, pero generalmente produce resultados en menos de una hora. El momento óptimo para hacerse la prueba es cuando presenta síntomas o alrededor del cuarto o quinto día después de la exposición. Las pruebas de anticuerpos o serología, que se realizan mediante una extracción de sangre, lo ayudarán a saber si ha tenido COVID-19 en el pasado. No es una prueba recomendada para el diagnóstico de COVID-19 en alguien con síntomas o exposición reciente.

Descanse y beba líquidos

Descanse mucho y manténgase bien hidratado. La fiebre y la diarrea podrían provocar una deshidratación significativa, lo que puede hacer que se sienta peor. Mantenga una botella grande de agua junto a su cama y beba de ella con frecuencia. Las sopas de caldo, el té con miel y el jugo de frutas también son buenas opciones.

“Puede darse cuenta de que se está deshidratando si siente la boca seca, se siente mareado cuando pasa de una posición sentada o en cuclillas a ponerse de pie, y si su producción de orina disminuye”, afirma la Dra. Tung. “Debería orinar al menos cada cuatro o cinco horas. La deshidratación severa es una de las razones por las que hospitalizamos a los pacientes con COVID-19, porque el cuerpo se debilita demasiado como para combatir la infección”.

Controle bien su salud

Lleve un registro detallado de sus síntomas y comuníquese con su médico si comienza a sentirse peor. Tómese la temperatura al menos dos veces al día y preste atención a su respiración, especialmente si siente que le falta el aire simplemente al estar descansando o al realizar una actividad mínima. COVID-19 es principalmente una afección respiratoria y las personas que se enferman gravemente necesitan oxígeno o un respirador. Si tiene un oxímetro de pulso, que es un dispositivo que se sujeta a la yema del dedo, úselo para medir su nivel de oxígeno en sangre. Si cae por debajo del 95 %, consulte a un médico. Si cae por debajo del 90 %, llame al 911 o busque atención de emergencia de inmediato. Además, si tiene problemas para respirar, dolor persistente o presión en el pecho, confusión repentina, mucha dificultad para despertarse o permanecer despierto, o ve que sus labios o cara se ponen azules, busque atención de emergencia inmediatamente.

Trate sus síntomas

Las fiebres altas o persistentes son peligrosas porque empeoran la deshidratación, nublan el pensamiento y aumentan la demanda general de oxígeno de sus órganos vitales. Por lo tanto, es importante tratar la fiebre. Tome un antifebril de venta libre como acetaminofén (500 miligramos a 1,000 miligramos) cada seis a ocho horas para mantener su temperatura por debajo de los 100 grados. Una ducha caliente para respirar el vapor puede aliviar el dolor de garganta y la congestión; sin embargo, asegúrese de estar bien hidratado y no tener fiebre alta antes de hacer esto. Los medicamentos antidiarreicos de venta libre pueden ayudar, especialmente si las heces son acuosas y los episodios son desde 8 hasta 10 por día. A veces se necesita un inhalador para aliviar la opresión en el pecho o las sibilancias asociadas con la infección por COVID-19. Siempre consulte a su médico para adaptar su plan de tratamiento.

Se están investigando muchos tratamientos para COVID-19 y la mayoría, incluidos el remdesivir y los corticosteroides, han demostrado ser útiles solo en pacientes hospitalizados. Para ciertos pacientes ambulatorios, los anticuerpos monoclonales, como bamlanivimab o casirivimab e imdevimab, están disponibles con autorización de uso de emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA), pero estos tratamientos no se consideran atención estándar; su médico le informará si podría beneficiarse de ellos.

“Hemos aprendido que este virus puede ser muy debilitante y la recuperación es más difícil de lo esperado. Este es el momento de ser muy amable consigo mismo.”

— Dra. Judy Tung

Solicite ayuda

Los miembros de su hogar deben comprar comestibles, surtir sus recetas y ayudar con sus otras necesidades. Si vive solo, comuníquese con un amigo o familiar y hágale saber que está enfermo para que pueda comunicarse con usted y mantener su teléfono encendido por la noche. Pregúntele a alguien que viva cerca si puede traer alimentos y artículos de primera necesidad y dejarlos en su puerta. También puede utilizar un servicio de entrega. Además, es un buen momento para abastecerse de alimentos no perecederos, medicamentos y artículos para el hogar. Cree una lista de contactos de emergencia con amigos, familiares, vecinos y su médico.

Proteja a los demás

Es importante evitar la propagación del virus. Quédese en casa, excepto para visitas médicas, y aíslese en una habitación tanto como sea posible, incluso para comer. Use un baño separado, si está disponible. Evite a sus familiares mayores o frágiles que tengan afecciones médicas. Use una mascarilla si está cerca de otras personas, (ellos deberían hacer lo mismo) y manténgase a  6 pies de distancia.

Si tiene que compartir una habitación, esa persona debe intentar dormir a 6 pies de distancia de usted y en posición invertida. Abra las ventanas de los espacios compartidos y use un ventilador para un buen flujo de aire. Si comparte un baño, limpie y desinfecte las superficies que se tocan con frecuencia después de usarlas; si está demasiado débil o no puede limpiar, su cuidador debe usar una mascarilla y esperar el mayor tiempo posible después de que usted haya usado el baño antes de ir a limpiarlo y usarlo, de conformidad con lo informado por la CDC. Siga las recomendaciones de los CDC sobre cómo lavar los platos y la ropa de manera segura, y cómo cuidar a alguien con COVID-19.

No comparta tazas, platos, utensilios, dispositivos electrónicos, como un teléfono celular, toallas o ropa de cama, y limpie las superficies que se tocan con frecuencia, como teléfonos, picaportes y manijas todos los días. Todos deben lavarse las manos con frecuencia durante al menos 20 segundos con jabón y agua o usar un desinfectante para manos.

Regrese a la normalidad gradualmente

El tiempo de recuperación puede variar desde unos pocos días hasta más de dos semanas para los casos graves. Incluso cuando ya se sienta bien, es posible que siga siendo contagioso, así que consulte con su médico antes de salir de la habitación de cuarentena y de su hogar. Los CDC indican que puede interrumpir su aislamiento después de haber estado sin fiebre durante 24 horas sin usar un medicamento para reducir la fiebre, si sus otros síntomas han mejorado y si han pasado 10 días desde que aparecieron sus síntomas por primera vez. La recomendación de 10 días se basa en investigaciones que muestran que las personas con COVID-19 leve a moderada no son contagiosas 10 días después de la aparición de los síntomas. La pérdida del gusto o del olfato puede continuar durante semanas o meses y no necesita retrasar el momento en que puede estar cerca de otras personas por esto. Las personas que estuvieron gravemente enfermas con COVID-19 o que están inmunodeprimidas posiblemente deban quedarse en casa más de 10 días, así que consulte con su médico.

Vacúnese

La buena noticia es que las vacunas contra COVID-19 ahora están disponibles y hasta el momento han demostrado ser muy efectivas para prevenir la enfermedad. Tanto la vacuna de Pfizer-BioNTech como la de Moderna cuentan con una eficacia de alrededor del 95 %, incluso entre individuos previamente infectados con COVID-19. Las reacciones comunes incluyen dolor, enrojecimiento e hinchazón en el lugar de la inyección, fatiga y dolores corporales. Las reacciones alérgicas graves parecen ser muy raras y ocurren poco después de la vacunación, lo que significa que podemos detectarlas y tratarlas rápidamente.

“Recomiendo fervientemente que las personas elegibles se vacunen lo antes posible”, afirma la Dra. Tung.

Judy Tung, M.D., es Jefa de la Sección de Medicina Interna para Adultos en la División de Medicina Interna del NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center y médica de atención primaria en el NewYork-Presbyterian Lower Manhattan Hospital. También es Vicedecana de Desarrollo Docente en Weill Cornell Medicine.

Additional Resources

  • Obtenga información sobre las pruebas de COVID-19 en nuestra guía de expertos, que incluye cuándo hacerse la prueba y qué tan precisa es cada una.

  • Si no se siente bien, considere usar el servicio de atención virtual de urgencia de NewYork-Presbyterian para consultas sobre los síntomas que no ponen en peligro la vida, como fiebre, tos, malestar estomacal o náuseas. Obtenga más información en nyp.org/urgentcare.