¿Tiene COVID-19? Aquí le mostramos cómo cuidarse en casa

8 consejos para ayudarlo a recuperarse en casa si tiene un caso leve de COVID-19.

A grid of images showing some of the things you may need to treat yourself at home for COVID-19.

El coronavirus ha infectado a millones de personas en todo el mundo, pero la mayoría de los que desarrollan síntomas tienen una enfermedad leve y pueden recuperarse en el hogar, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC).

“Si bien algunos pacientes requieren atención hospitalaria por su infección por COVID-19, la mayoría no la necesita y pueden cuidarse de manera segura en su hogar”, explica la Dra. Judy Tung, presidenta del Departamento de Medicina de NewYork-Presbyterian Lower Manhattan Hospital y profesora asociada de Medicina Clínica en Weill Cornell Medicine. “Entender los síntomas y saber cómo controlarlos y tratarlos puede ayudarlo a administrar su atención de manera segura”.

A continuación, la Dra. Tung comparte con Health Matters de qué manera debe cuidarse en casa si usted tiene COVID-19.

Conozca los síntomas

La mayoría de los pacientes tendrá fiebre y las temperaturas pueden alcanzar los 102 a 104 grados. Muchas personas también tendrán los síntomas clásicos de tos, dolor de garganta, congestión, falta de aliento, dolores musculares, fatiga severa, náuseas, diarrea y un sentido alterado del gusto y el olfato. Para pacientes mayores o personas con afecciones que comprometen su sistema inmunológico, los síntomas pueden ser más atípicos, a veces con fatiga y debilidad como únicos signos.

“La gravedad de los síntomas puede variar bastante y también puede variar la duración, que será días para algunos y semanas para otros, lo cual es muy agotador”, dice la Dra. Tung. “Además, algunos pacientes mejoran inicialmente pero luego empeoran precipitadamente en la segunda semana, así que manténgase alerta, especialmente con respecto a los síntomas respiratorios como falta de aliento y dolor en el pecho”.

Comuníquese con un médico

Informe a su médico tan pronto como comiencen los síntomas de COVID-19 para que puedan aconsejarlo y controlarlo. Esto es especialmente importante para las personas con mayor riesgo de complicaciones, incluidos los adultos mayores y las personas con afecciones como obesidad, enfermedad pulmonar crónica, diabetes o enfermedad cardiovascular. Si no tiene un médico de atención primaria, establezca una relación con uno, especialmente con un médico que pueda usar telemedicina. Si consulta a un especialista para una afección como el cáncer, infórmele que tiene síntomas de COVID-19. Tenga a mano el número de su médico.

Dr. JudyTung, expert on how to treat yourself at home for COVID-19.

Dr. Judy Tung

Descanse e ingiera líquidos

Descanse mucho y manténgase bien hidratado. La fiebre y la diarrea pueden provocar una deshidratación significativa, que puede hacer que se sienta peor. Mantenga una botella grande de agua junto a su cama y beba con frecuencia. Las sopas de caldo, el té con miel y el jugo de frutas también son buenas opciones.

“Puede decir que se está deshidratando si su boca se siente seca, se marea cuando pasa desde una posición sentado o en cuclillas a una posición de pie, y si su producción de orina disminuye”, dice la Dra. Tung. “Debería orinar al menos cada cuatro o cinco horas. La deshidratación severa es una de las razones por las que hospitalizamos a pacientes con COVID-19 porque el cuerpo se vuelve demasiado débil para combatir la infección”.

Controle de cerca su salud

Mantenga un registro detallado de sus síntomas y comuníquese con su médico si su enfermedad empeora. Tómese la temperatura al menos dos veces al día y preste atención a su respiración, especialmente si siente dificultad para respirar solo descansando o con una actividad mínima. COVID-19 es principalmente una afección respiratoria, y las personas que se enferman gravemente necesitan oxígeno o un respirador. Si tiene un oxímetro de pulso, un dispositivo que sujeta la punta de su dedo, úselo para medir su nivel de oxígeno en sangre. Si es menor al 95 %, consulte a un médico. Si es menor al 90 %, llame al 911 o reciba atención de emergencia de inmediato. Además, si tiene problemas para respirar, dolor persistente o presión en el pecho, confusión, incapacidad para despertarse o permanecer despierto, o labios o rostro azulado, busque atención médica de emergencia de inmediato.

Trate sus síntomas

No existe un tratamiento específico para COVID-19, pero puede tomar medidas que ayuden a su recuperación. Las fiebres altas o persistentes son peligrosas porque empeoran la deshidratación, nublan su pensamiento y aumentan las demandas generales de oxígeno de sus órganos vitales. Por lo tanto, tratar la fiebre es importante. Tome un reductor de fiebre de venta libre como el acetaminofeno (500 miligramos a 1,000 miligramos) cada seis u ocho horas para mantener su temperatura por debajo de los 100 grados. Una ducha caliente para respirar vapor puede aliviar el dolor de garganta y la congestión. Los medicamentos antidiarreicos de venta libre pueden ayudar, especialmente si las heces son acuosas y los episodios son de 8 a 10 por día. A veces se necesita un inhalador para aliviar la opresión en el pecho o las sibilancias asociadas con la infección por COVID-19. Siempre consulte a su médico para adaptar su plan de tratamiento.

Pida ayuda

Los miembros de su familia deben realizar las compras, facilitar sus medicamentos y ayudar con sus otras necesidades. Si vive solo, comuníquese con un amigo o familiar y hágales saber que está enfermo para que puedan estar en contacto con usted y mantener sus teléfonos encendidos durante la noche. Pida a alguien que viva cerca si podría traer alimentos y artículos de necesidades básicas para dejar en su puerta. También podría usar un servicio de entrega, y es un buen momento para abastecerse de alimentos no perecederos, medicamentos y artículos para el hogar. Cree una lista de contactos de emergencia de amigos, familiares, vecinos y su médico.


“Hemos aprendido que este virus puede ser muy debilitante y la recuperación es más difícil de lo esperado. Este es el momento de ser muy amable consigo mismo.”

— Dr. Judy Tung


Proteja a otras personas

Es importante evitar la propagación del virus. Quédese en casa, excepto para visitas médicas, y permanezca aislado en una habitación tanto como sea posible, incluso coma en su habitación. Use un baño exclusivamente para usted, si está disponible. Evite ver parientes mayores o frágiles con afecciones médicas. Use una mascarilla si está cerca de otras personas, y permanezca a 6 pies de distancia.

Si tiene que compartir una habitación, el miembro de su familia debe tratar de dormir a 6 pies de distancia y en posiciones inversas de pies a cabeza. Abra las ventanas de los espacios compartidos y use un ventilador para un buen flujo de aire. Si comparte un baño, limpie y desinfecte las superficies frecuentemente tocadas después de usarlas; si está demasiado débil o no puede limpiar, su cuidador debe usar una mascarilla y esperar el mayor tiempo posible después de haber usado el baño antes de entrar para limpiarlo y usarlo, según los CDC. Siga las recomendaciones de los CDC sobre cómo lavar los platos y la ropa de manera segura, y cómo cuidar a una persona con COVID-19.

No comparta tazas, platos, utensilios, toallas o ropa de cama, y limpie diariamente las superficies que se tocan con frecuencia, como teléfonos, perillas de las puertas y manijas. Todos deben lavarse con frecuencia las manos con jabón y agua durante 20 segundos o usar un desinfectante para manos.

Regrese a la normalidad de manera gradual

El tiempo de recuperación puede variar desde unos pocos días hasta más de dos semanas para casos graves. Incluso cuando se sienta bien puede contagiar, así que consulte con su médico antes de dejar la habitación para enfermos de su hogar. Los CDC dicen que usted puede estar con otras personas una vez que no tenga fiebre durante tres días completos sin usar un medicamento para reducir la fiebre, sus otros síntomas hayan mejorado y hayan pasado al menos 10 días desde que aparecieron sus síntomas por primera vez.

“Hemos aprendido que este virus puede ser muy debilitante y la recuperación es más difícil de lo esperado”, agrega la Dra. Tung. “Este es el momento de ser muy amable consigo mismo”.

Judy Tung, M.D., es médica de atención primaria y presidenta del Departamento de Medicina de NewYork-Presbyterian Lower Manhattan Hospital. También es profesora asociada de Medicina Clínica de Weill Cornell Medicine.

Additional Resources

  • Obtenga información sobre la Clínica de recuperación de COVID-19 de NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center y Weill Cornell Medicine y sobre la Clínica de rehabilitación de COVID-19 de NewYork-Presbyterian/Columbia University Irving Medical Center. Ambos programas ayudan a los pacientes hospitalizados a regresar a sus rutinas diarias, especialmente si tienen dificultades persistentes para respirar, debilidad muscular o fatiga.

  • Si no se siente bien, contemple usar la atención urgente virtual de NewYork-Presbyterian para síntomas que no pongan en riesgo su vida, como fiebre, tos, molestias estomacales o náuseas. Obtenga más información en nyp.org/urgentcare.