Lo que debe saber acerca de la dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19: seguridad, efectos secundarios y quién debe colocársela

Un experto en enfermedades infecciosas explica las últimas recomendaciones de los CDC y de la FDA sobre la dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19.

Menos de un mes después de que se aprobara la tercera dosis de la vacuna para las personas inmunocomprometidas, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) autorizaron y recomendaron dosis de refuerzo contra la COVID-19 para las personas que completaron la segunda dosis de la vacuna Pfizer hace al menos seis meses y que cumplen con lo siguiente:

  • Tienen 65 años de edad o más.
  • Tienen 65 años o más y residen en entornos de atención a largo plazo.
  • Tienen entre 18 y 64 años edad, con afecciones médicas subyacentes que los ponen en alto riesgo de contraer COVID-19 grave.
  • Tienen entre 18 y 64 años de edad, con un entorno ocupacional o institucional que los pone en alto riesgo de exposición al COVID-19.

“Los CDC y la FDA estaban esperando a tener datos suficientes para demostrar que las vacunas de refuerzo son seguras y recomendar su colocación a la población”, comenta el Dr. Marcus R. Pereira, director médico del Programa de Enfermedades Infecciosas para Receptores de Trasplantes en NewYork-Presbyterian/Columbia University Irving Medical Center y profesor de Medicina en la División de Enfermedades Infecciosas en Columbia University Vagelos College of Physicians and Surgeons. “Es importante tener en cuenta que mucha información se encuentra en desarrollo, por lo que es probable que pronto haya nuevos cambios, específicamente si se podrán autorizar refuerzos para las personas que recibieron las vacunas Moderna y Johnson & Johnson”.

Dr. Marcus Pereira

Dr. Marcus Pereira

Health Matters habló con el Dr. Pereira acerca de los datos que están disponibles, sobre quiénes pueden recibir una dosis de refuerzo y qué podemos esperar en el futuro.

 La Casa Blanca inicialmente había recomendado que se colocaran refuerzos a la población en general. ¿Qué decidieron la FDA y los CDC y por qué?  Después de que la Casa Blanca hizo la recomendación de colocar dosis de refuerzo, los científicos de la FDA y los CDC revisaron los datos y confirmaron que la protección de la vacuna puede disminuir con el tiempo, poniendo a los más vulnerables en riesgo de una infección más grave.

Por esta razón, y debido al surgimiento de la variante Delta más contagiosa, se recomienda una dosis de refuerzo de la vacuna para las personas que recibieron la vacuna Pfizer y se encuentran en mayor riesgo.

Para la población en general, que tiene un sistema inmunológico saludable, anticuerpos y lo que se conoce como células B y T de memoria (células que recuerdan los virus y pueden activar rápidamente la formación de anticuerpos cuando se accionan), la investigación indica que todavía está muy protegida por la vacuna que recibió. Las dosis de refuerzo no se recomiendan para la población en general en este momento.

La recomendación de los CDC es que algunas personas “deberían” recibir la dosis de refuerzo, mientras que otras “pueden” recibirla. ¿Puede explicar la diferencia?
Sí, es interesante cómo los CDC redactaron su recomendación, pero se reduce a esto: los CDC recomiendan que las personas que hace al menos seis meses recibieron la segunda dosis de la vacuna Pfizer deberían recibir una dosis de refuerzo si tienen 65 años o más, 18 años o más y son residentes en entornos de atención a largo plazo como hogares de ancianos, o tienen entre 50 y 64 años de edad con condiciones médicas subyacentes.

Las personas que se colocaron la segunda dosis de la vacuna Pfizer hace al menos seis meses y que tengan entre 18 y 49 años de edad con afecciones médicas subyacentes y las personas entre 18 y 64 años de edad que tengan un mayor riesgo de exposición al COVID-19, debido a su ocupación o lugar de trabajo, por ejemplo, los trabajadores de atención médica o de primera línea, pueden colocarse una dosis de refuerzo.

Los CDC citan una larga lista de condiciones de salud que colocan a una persona en posición de recibir una dosis de refuerzo. Entre ellas se encuentran las siguientes:

  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermedades pulmonares crónicas como EPOC, asma y fibrosis quística
  • Condiciones neurológicas como demencia y Alzheimer
  • Diabetes
  • Síndrome de Down
  • Enfermedad hepática
  • Obesidad
  • Condiciones cardíacas como enfermedad de arteria coronaria e hipertensión
  • Embarazo

Estas son las categorías, que incluyen a una cantidad considerable de personas, que los CDC autorizan para recibir un refuerzo. Puede encontrar la lista completa aquí. Consulte con su médico si una dosis de refuerzo podría beneficiarlo.

Tenga en cuenta que esta recomendación es solo para personas que recibieron la vacuna Pfizer.

¿Qué estudios evaluaron los funcionarios de salud para llegar a esta recomendación?
La decisión se basó en varios estudios. Por ejemplo, un estudio reciente realizado en Israel este verano descubrió que las personas que recibieron una tercera dosis de la vacuna Pfizer mostraron una mayor protección contra el coronavirus en comparación con aquellas que solo recibieron dos dosis. Además, los estudios en los Estados Unidos también han descubierto que entre los trabajadores esenciales, la efectividad de la vacuna contra la infección disminuyó en julio, aunque la enfermedad grave seguía siendo muy poco frecuente.

“Se ha demostrado que las dosis de refuerzo son seguras y efectivas para aumentar la inmunidad para la COVID-19. Los CDC descubrieron que las reacciones a la tercera dosis fueron muy similares a las de la segunda dosis.”

— Dr. Marcus Pereira

¿Qué pasa con las personas que recibieron las vacunas Moderna y Johnson & Johnson?
En poco tiempo sabremos si los CDC y la FDA recomendarán dosis de refuerzo para las personas que recibieron las vacunas Moderna y J&J. No tenemos el mismo grado de análisis matizado que tenemos con Pfizer, pero los expertos anticipan una recomendación muy similar. Solo estamos esperando que los datos estén disponibles. Deberíamos saberlo pronto.

¿Son seguras las dosis de refuerzo?
Sí, se ha demostrado que las dosis de refuerzo son seguras y efectivas para aumentar la inmunidad para la COVID-19. Los CDC descubrieron que las reacciones a la tercera dosis fueron muy similares a las de la segunda dosis, lo que indica que “no hay patrones inesperados de reacciones adversas” y continuarán monitoreando su seguridad.

¿Tiene la dosis de refuerzo efectos secundarios?
Los efectos secundarios informados con más frecuencia son fatiga y dolor en el lugar de la inyección. Curiosamente, la dosis de refuerzo ha demostrado tener efectos secundarios ligeramente reducidos, con menos prevalencia de escalofríos, fiebre o dolores corporales. No estamos exactamente seguros de por qué es así, pero podría deberse a que el sistema inmunológico del cuerpo ya está “preparado”, por lo que los efectos secundarios no son tan graves con la dosis de refuerzo.

 ¿Se pueden mezclar y combinar las vacunas?
En este momento, no se recomienda. En general se cree que es seguro; sin embargo, los CDC afirman que es preferible seguir con la misma vacuna que recibió antes. Si califica para una dosis de refuerzo y se encuentra en una situación en la que la vacuna de Pfizer no está disponible, le recomiendo que hable con su médico.

Los componentes vitales del sistema inmunológico

El sistema inmunológico es un sistema muy complejo que ayuda a proteger al cuerpo de las enfermedades. Hay tres componentes esenciales para una respuesta inmune saludable:

Anticuerpos
Función: Identificar patógenos/virus cuando ingresan por primera vez al cuerpo.
Punto fuerte: Envían una cascada de señales de alarma al sistema inmunológico y ayudan a neutralizar el virus o la bacteria.

Células T
Función: Buscar y destruir las células infectadas con un virus o una bacteria.
Punto fuerte: Crean células de memoria y están preparadas para responder cuando se encuentran con el mismo virus o bacteria nuevamente.

Células B
Función: Producir anticuerpos.
Punto fuerte: Crean células de memoria y están preparadas para responder cuando se encuentran con el mismo virus o bacteria nuevamente.

Células T y B de memoria
Debido a que los anticuerpos se descomponen naturalmente con el tiempo, las células B y las células T de memoria permiten que el sistema inmunológico de una persona recuerde un virus específico al que una vez estuvo expuesto. Estas células de memoria circulan constantemente en el cuerpo y están preparadas para responder con la creación de nuevos anticuerpos si se vuelven a exponer a un virus o una bacteria. Estos nuevos anticuerpos luego enviarán señales de alarma al sistema inmunológico para neutralizar y matar el virus.

Additional Resources

Marcus R. Pereira, M.D., MPH, es director médico del Programa de Enfermedades Infecciosas para Receptores de Trasplantes en NewYork-Presbyterian/Columbia University Irving Medical Center y profesor adjunto de Medicina en la División de Enfermedades Infecciosas en Columbia University Vagelos College of Physicians and Surgeons. El Dr. Pereira se centra en las complicaciones infecciosas en pacientes con trasplantes de órganos sólidos y médula ósea, así como en neoplasias hematológicas malignas, y brinda atención tanto en entornos hospitalarios como ambulatorios. Como director médico del Programa de Enfermedades Infecciosas para Receptores de Trasplantes, el Dr. Pereira supervisa el desarrollo de protocolos de profilaxis y tratamiento de infecciones para pacientes inmunocomprometidos. Sus áreas de interés incluyen infecciones resistentes a múltiples medicamentos, incluidos organismos bacterianos y fúngicos en pacientes trasplantados, así como infecciones por citomegalovirus resistentes. Es editor asociado del American Journal of Transplantation y ha dirigido varios estudios el año pasado sobre el impacto de la COVID-19 en los receptores de trasplantes de órganos sólidos.