Before and after photographs of NewYork-Presbyterian's field hospital.

Movilizándose para tratar pacientes con COVID-19: nace un hospital de campaña

Veteranos militares acuden al llamado para ayudar a pacientes de NewYork-Presbyterian.

Hace solo 10 días, los planes de NewYork-Presbyterian de construir un hospital de campaña para pacientes con COVID-19 dentro de la “Burbuja” deportiva de Baker Field de Columbia University eran solo eso, planes. Luego, la Dra. Laureen Hill, directora de Operaciones de NewYork-Presbyterian/Columbia University Irving Medical Center, se comunicó a través de un amigo con la Dra. Melissa “Missy” Givens, coronel retirada del ejército y médica de Emergencias.

La Dra. Hill, quien ejerció medicina en lugares de “escasos recursos” en Vietnam que incluía la atención de víctimas en masa, describió el reto al que se enfrentaba el hospital. Habían asegurado el lugar para un hospital de campaña gracias a Columbia University, pero no tenían la infraestructura médica ni los profesionales de la salud para abastecerlo de personal. “Yo puedo resolver el tema del personal”, le dijo la Dra. Givens a la Dra. Hill. “Si tiene el lugar, yo puedo conseguir el personal”.

La Dra. Givens reunió a las tropas, y en cuestión de días, cientos de veteranos acudieron para brindar servicio. Esta semana, el Ryan Larkin Field Hospital comenzará a tratar pacientes con COVID-19. El hospital de campaña, ubicado en 218th Street junto al NewYork-Presbyterian Allen Hospital en el norte de Manhattan, podrá tratar a más de 216 pacientes con síntomas de leves a moderados.

“Esto comenzó como un ejercicio teórico a medida que observábamos cómo los hospitales se llenaban en respuesta a la crisis”, comenta la Dra. Hill. “Pasamos de la teoría a la práctica en menos de una semana”.

Para dotar de personal al hospital de campaña, la Dra. Givens se comunicó con una red de veteranos de Operaciones Especiales. Actualmente, casi 200 veteranos de apoyo y medicina de todas las partes del país y ramas de servicio, han sido capacitados y acreditados por el NewYork-Presbyterian para comenzar a tratar pacientes.

“Se encuentran aquí en las instalaciones, recibiendo asesoramiento e incorporando los planes para brindar atención aquí bajo la dirección de la Dra. Givens, quien tiene una vasta experiencia en este tipo de operaciones en hospitales de campaña”, explica la Dra. Hill.

Con esta extraordinaria colaboración, el hospital de campaña estará integrado en gran parte por antiguos médicos, enfermeros y personal de apoyo del ejército. “Lo complementaremos con nuestro propio personal y proporcionaremos colaboración y supervisión médica en ambos lugares”, comenta la Dra. Hill.

Un segundo hospital de campaña, una unidad más pequeña de cuidados intensivos e intermedios con 47 camas, abrirá en Riverview Terrace, un espacio para eventos readaptado en Vivian and Seymour Milstein Family Heart Center del NewYork-Presbyterian/Columbia University Irving Medical Center, ubicado en 173 Fort Washington Ave.

“Creemos que las dos instalaciones se complementan entre sí”, dice la Dra. Hill. “Así es como esperamos ser capaces de llevar a cabo esta tarea y brindar atención a los pacientes que continuamos recibiendo en nuestros hospitales y departamentos de emergencia”.

La Dra. Givens y Kate Kemplin, DNP, RN, enfermera supervisora de la operación, controlarán un equipo que incluye médicos, enfermeros, paramédicos, personal de servicios de limpieza y mantenimiento y de transporte, y otros servicios de apoyo.

“De esto se trata la comunidad militar”, explica la Dra. Givens. “Este era un recurso que se estaba desperdiciando. Este hospital está dando la oportunidad de emplear a estas personas y cambiar el paradigma de los paramédicos militares que dejan el servicio”.

Kemplin agrega: “Esta es una buena oportunidad para mostrar la increíble experiencia clínica de los paramédicos de Operaciones Especiales, cuyas habilidades y aptitudes no se conocen realmente en el mundo de la medicina civil”.

El hospital admitió a sus primeros seis pacientes con COVID-19 el martes, mientras el equipo también realizaba simulacros y se informaba sobre los sistemas de NewYork-Presbyterian. Se espera admitir entre 75 y 100 pacientes adicionales durante la semana. También se admitió a un grupo de pacientes con enfermedades graves en Riverview Terrace.

“Queríamos incrementar el grupo de pacientes para asegurarnos de que nuestro proceso de trasladar pacientes al hospital de campaña desde nuestras instalaciones funcionara bien y fuera seguro”, dice Paul Dunphey, director de Operaciones en NewYork-Presbyterian Allen Hospital. “El hospital de campaña nos permite ampliar nuestra capacidad para tratar a pacientes con resultados postivos de COVID-19 menos críticos, lo que nos permite aumentar la capacidad de la unidad de cuidados intensivos (intensive care unit, ICU) en los otros recintos hospitalarios”.

El proyecto es destacable por la velocidad con la que se ha realizado. “Hace una semana, el campo era césped de fútbol”, dice Joe Ienuso, vicepresidente sénior del Grupo para las instalaciones y bienes raíces de NewYork-Presbyterian. Ahora el espacio de 90,000 pies cuadrados cuenta con un piso de protección y ha sido equipado con electricidad, puertos de oxígeno, plomería y otros equipos críticos.

El hospital de campaña lleva el nombre de Ryan F. Larkin (1987-2017), condecorado SEAL de la Marina, que sirvió en Irak y Afganistán. “Todos los que conocieron a Ryan comentaron lo solidario que era”, dice Kemplin. “Era exactamente el tipo de persona que hubiera armado una tienda de campaña para tratar a los pacientes, si estuviera vivo hoy”.

“Todo este esfuerzo es realmente lo mejor de NewYork-Presbyterian”, dice Ienuso. “Se trata siempre de brindar servicio primero a la comunidad, y este es un muy buen ejemplo que así lo demuestra”.

La Dra. Hill agrega: “Cuando se juntan dos grupos de profesionales para los que el coraje, el desinterés y el servicio son una forma de vida, sucede algo ‘extraordinario’”.