Vacuna contra COVID-19 de Johnson & Johnson: Respuestas a sus preguntas

Aquí le contamos lo que debe saber sobre la vacuna de dosis única.

Johnson & Johnson COVID-19 vaccine

Photo by PHILL MAGAKOE/AFP via Getty Images

En febrero, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra COVID-19 fabricada por Janssen Pharmaceuticals, parte de la compañía farmacéutica Johnson & Johnson (J&J). La vacuna de J&J, la tercera autorizada en los Estados Unidos para ayudar a proteger contra COVID-19, se administra en una sola dosis y se puede almacenar a temperatura del refrigerador durante un período prolongado.

Sin embargo, en abril, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control, CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) recomendaron suspender el uso de la vacuna de J&J después de que seis mujeres desarrollaran un tipo de coágulo sanguíneo poco común y severo tras recibir esa vacuna (síndrome de trombosis con trombocitopenia o TTS). La suspensión duró 10 días mientras las autoridades revisaban los datos y evaluaban las recomendaciones. Los CDC concluyeron que el TTS después de la vacuna J&J es poco común. Los últimos datos encontraron que “ocurre en aproximadamente 7 de cada 1 millón de mujeres vacunadas entre 18 y 49 años. Para las mujeres de 50 años o más y los hombres de todas las edades, este evento adverso es aún más raro”.

En julio, la FDA emitió una advertencia de que la vacuna J&J podría aumentar el riesgo de una rara afección neurológica conocida como síndrome de Guillain-Barré. Las autoridades federales recibieron alrededor de 100 informes del síndrome en personas que recibieron la inyección de J&J. Se han administrado casi 13 millones de dosis de la vacuna en los Estados Unidos. “La probabilidad de que esto ocurra es muy baja”, dijo la FDA en su hoja informativa.

Dr. Jason Zucker discusses the Johnson & Johnson COVID-19 vaccine

Dr. Jason Zucker

El Dr. Jason Zucker, especialista en enfermedades infecciosas de NewYork-Presbyterian/Columbia University Irving Medical Center e instructor de medicina en Columbia University Vagelos College of Physicians and Surgeons, comparte lo que usted debe saber sobre la vacuna de J&J, su seguridad, y a qué estar atento si ya recibió la vacuna de J&J.

La suspensión de uso fue una recomendación de los CDC y la FDA “por precaución”.
Después de los informes iniciales acerca de que seis mujeres de entre 18 y 48 años de edad desarrollaron un coágulo sanguíneo poco común dentro de las tres semanas posteriores a la vacunación, las autoridades de salud se enteraron de nueve casos adicionales en mujeres y uno en un hombre. Las autoridades revisaron los datos y reanudaron el uso de la vacuna de J&J 10 días después, pero con una advertencia agregada a su etiqueta sobre el riesgo de un trastorno poco común en la coagulación de la sangre. “Una revisión de todos los datos disponibles en este momento muestra que los beneficios conocidos y potenciales de la vacuna de J&J/Janssen contra COVID-19 superan sus riesgos conocidos y potenciales”, afirman los CDC en un comunicado.

“Las suspensiones de uso son comunes y permiten a las autoridades de salud evaluar la situación y comunicarse con los proveedores de atención médica para reconocer los síntomas y tratar a los pacientes de manera adecuada”, comenta el Dr. Zucker. “Una suspensión no significa que esta vacuna no sea efectiva”.

Si ya recibió la vacuna de J&J, no se asuste.
El riesgo general de tener un coágulo de sangre parece ser de aproximadamente un caso por cada millón de vacunaciones (más de 8 millones de personas ya han recibido la vacuna de J&J).

“El riesgo de estos coágulos de sangre poco comunes sigue siendo extremadamente bajo. El riesgo de contraer COVID-19 en los Estados Unidos es mayor”, dice el Dr. Zucker.

Los CDC recomiendan que se comunique con su proveedor de atención médica y busque tratamiento médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor de cabeza intenso
  • Dolor de espalda
  • Síntomas neurológicos repentinos
  • Dolor abdominal severo
  • Falta de aire
  • Hinchazón de piernas
  • Diminutas manchas rojas en la piel (petequias)
  • Formación repentina o fácil de moretones

La vacuna de J&J utiliza una tecnología diferente a la de las dos primeras vacunas aprobadas en los EE. UU.
A diferencia de las vacunas de Pfizer y Moderna, que son vacunas de ARNm, la de J&J es una vacuna de vector viral. Esto significa que la vacuna se administra a través de un adenovirus, un tipo de virus que normalmente causa resfriados.

El adenovirus está diseñado para incluir un fragmento de ADN del SARS-CoV-2, que codifica la proteína de pico, es decir la parte del coronavirus que se adhiere a las células. Luego, este fragmento se envía a las células para producir ARNm, que indica a las células que hagan copias de la proteína de pico. Al igual que las vacunas de ARNm, esto provoca una respuesta inmune.

“Su sistema inmunológico reconoce la proteína de pico como anormal y desarrolla anticuerpos contra ella”, explica el Dr. Zucker. Según los CDC, las personas se consideran completamente vacunadas dos semanas después de recibir la vacuna de J&J de una sola dosis.

“La vacuna de J&J ofreció una protección completa contra la hospitalización y la muerte relacionadas con COVID-19.”

— Dr. Jason Zucker

Estudios estadounidenses hallaron que la vacuna de J&J tiene una efectividad superior al 70 % contra COVID-19.
En general, la vacuna tiene una tasa de eficacia del 66 % en la prevención de la enfermedad moderada a grave por COVID-19, pero en los EE. UU., la vacuna de J&J tuvo una eficacia del 72 %. Si bien esta tasa de eficacia es menor que la de las vacunas de Moderna y Pfizer-BioNTech, que tienen una efectividad de alrededor del 95 %, los científicos creen que esto podría deberse a que la vacuna de J&J se probó más tarde que las vacunas de Moderna y Pfizer. Por lo tanto, circulaban más cepas variantes cuando se probó la vacuna de J&J que cuando se probaron las otras dos vacunas, comenta el Dr. Zucker.

La vacuna sigue siendo bastante eficaz. “Cuando la FDA estableció por primera vez los requisitos para la vacunación, se determinó que el 50 % era aceptable. Ciertamente es mejor que eso. La vara se ha elevado con las vacunas de ARNm”, asegura. “Al mismo tiempo, no podemos producir suficientes vacunas para todos en el mundo, por lo que es beneficioso tener una vacuna que funcione muy por encima del umbral que establecimos inicialmente y que más personas se vacunen más rápido”.

La vacuna de J&J proporciona una protección significativa contra enfermedades graves y la muerte.
En ensayos globales, la vacuna de J&J mostró una tasa de eficacia del 85 % en la prevención de enfermedades graves. Entre las personas que recibieron la vacuna durante los ensayos, después de 28 días ninguna de ellas que contrajo COVID-19 fue hospitalizada.

“La vacuna de J&J ofreció una protección completa contra la hospitalización y la muerte relacionadas con COVID-19”, informa el Dr. Zucker. “Ninguna persona del grupo del ensayo de la vacuna falleció. Ese es, en última instancia, el resultado que más nos importa”.

Nota: En cumplimiento con las pautas de los CDC, la FDA y el estado de Nueva York, NewYork-Presbyterian ha reanudado el uso de la vacuna contra COVID-19 de Johnson & Johnson, además de continuar ofreciendo las vacunas de Pfizer y Moderna.

Si recibió la vacuna de J&J y presenta dolor de cabeza intenso, dolor abdominal, dolor en las piernas o dificultad para respirar, comuníquese con su proveedor de atención médica.