Infecciones irruptivas por COVID-19: 7 datos que debe saber

Si bien los casos de COVID-19 posteriores a la vacunación son poco comunes, una experta explica a continuación cómo protegerse y proteger a sus seres queridos dada la rápida propagación de la variante Delta.

La propagación de la variante Delta ha provocado un aumento de los casos de COVID-19 en los Estados Unidos, incluso entre aquellas personas que están completamente vacunadas. Entonces, ¿cuál es la información importante que debo saber sobre estas infecciones irruptivas?

Las infecciones irruptivas, casos entre quienes están completamente vacunados contra COVID-19, representan muy por debajo del 1 % de los casos de COVID en todos los estados informantes, según un análisis de datos informados por el estado llevado a cabo por Kaiser Family Foundation. Al 2 de agosto, más de 164 millones de personas en los Estados Unidos han sido completamente vacunadas, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) han recibido informes de 7,525 infecciones irruptivas que han provocado hospitalizaciones o muertes, lo que representa el 0.004 % de la población vacunada.

“La mayoría de los casos nuevos se producen entre aquellas personas que no se vacunaron y casi todas las muertes por COVID-19 ocurren, principalmente, entre los que no están vacunados”, dice la Dra. Sharon M. Chacko, directora médica de Farrell Community Health Center de la red de atención ambulatoria de NewYork -Presbyterian y directora médica de Inmunizaciones contra COVID-19 de la División de Salud Comunitaria y Poblacional.

Dr. Sharon Chacko

Dra. Sharon Chacko

Si bien las infecciones irruptivas son poco comunes, una nueva investigación de los CDC descubrió que las personas vacunadas con casos leves o incluso asintomáticos de COVID-19 pueden contagiar a otras personas. En un estudio de un brote en Provincetown, Massachusetts, entre el inicio y la mitad del mes de julio, un período en el que la ciudad celebró múltiples eventos de verano y grandes reuniones públicas, los CDC encontraron que el 74 % de los casos ocurrieron en personas completamente vacunadas. La variante Delta se detectó en el 90 % de estos casos. A raíz del surgimiento de la variante Delta y la investigación sobre infecciones irruptivas, los CDC ahora recomiendan que las personas vacunadas usen mascarillas en entornos públicos cerrados en comunidades con transmisión alta o sustancial de COVID-19.

“De las infecciones irruptivas en Provincetown, siete personas fueron hospitalizadas y ninguna murió. Si se compara esto con la tasa de hospitalización y muerte durante brotes anteriores previo a la disponibilidad de la vacuna o brotes entre personas no vacunadas, hay una diferencia increíble”, explica la Dra. Chacko. “Lo fundamental es la eficacia de las vacunas para prevenir la COVID severa. En última instancia, la medida del éxito de cualquier vacuna es su capacidad para prevenir enfermedades importantes, hospitalizaciones y muertes. Las vacunas reducen el riesgo de hospitalización por COVID en 25 veces y el riesgo de muerte por COVID en 25 veces”.

La Dra. Chacko, quien es también profesora auxiliar de Medicina en Columbia University Vagelos College of Physicians and Surgeons, comparte lo que actualmente saben los expertos sobre infecciones irruptivas. A continuación se enumeran siete datos clave:

1. Una infección irruptiva es una infección que se presenta al menos 14 días después de haber recibido la vacunación completa.
Un caso de irrupción se confirma con una muestra respiratoria. Si se detecta antígeno o ARN del SARS-CoV-2 a los 14 o más días después de la vacunación completa (dos dosis de la vacuna Pfizer o Moderna, o una dosis de la vacuna Johnson & Johnson), esto se considera un caso irruptivo. Esto se debe a que, por lo general, el cuerpo tarda 14 días después de la serie de vacunación completa en desarrollar inmunidad contra el virus SARS-CoV-2 que causa COVID-19. “Después de la vacunación, actualmente es poco probable, pero posible, que uno pueda desarrollar una infección irruptiva”, dice la Dra. Chacko.

2. Se esperaba que ocurriera una cierta cantidad de infecciones irruptivas.
Si bien la eficacia de las tres vacunas: Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson, es muy alta, no es sorprendente ver que algunas personas experimentan infecciones irruptivas, ya que ninguna vacuna es 100 % efectiva. “A medida que más personas se vacunen, el número de casos que se consideran ‘irruptivos’ aumentará simplemente debido al cálculo matemático: habrá más personas vacunadas que no vacunadas”, explica la Dra. Chacko.

3. Las infecciones irruptivas suelen ser asintomáticas o leves.
De los casos de irrupción observados, es muy probable que los síntomas sean leves o inexistentes para las personas que han sido vacunadas. “Una de las razones más importantes para vacunarse es prevenir infecciones graves de la COVID-19, y las tres vacunas contra la COVID-19 que se usan en los EE. UU. demuestran una eficacia extremadamente alta contra las infecciones graves de esta enfermedad que resultan en hospitalización o muerte”, agrega la Dra. Chacko.

“De los casos de irrupción observados, es muy probable que los síntomas sean leves o inexistentes para las personas que han sido vacunadas.”

4. La variante Delta es responsable de la mayoría de las infecciones irruptivas en los EE. UU.
Hasta la fecha, la variante Delta es la cepa más transmisible de SARS-CoV-2 y representa aproximadamente el 83 % de todos los casos de COVID-19 en los EE. UU. Según los CDC, es más transmisible que la influenza y el virus que causa el ébola. Los datos muestran que el virus permanece en el revestimiento mucoso de la nariz durante mucho más tiempo que las variantes anteriores. “Las personas que están infectadas con la variante Delta tienen cargas virales más altas que pueden transmitir a otras personas”, dice la Dra. Chacko.

Debido a esta alta transmisibilidad, la variante Delta ha provocado un aumento extremadamente rápido de casos. Las áreas con tasas de vacunación más bajas están experimentando de manera desproporcionada tasas de casos más altas, y casi todos los casos de hospitalización y muerte se encuentran entre las personas que no están vacunadas.

5. El uso de una mascarilla puede ayudarlo a protegerse a sí mismo y a los demás de infecciones irruptivas.
Los CDC recomiendan usar una mascarilla en entornos públicos cerrados en áreas con transmisión sustancial, que incluyen la ciudad de Nueva York. Esta es una forma de protegerse contra una infección irruptiva y de prevenir la transmisión del virus a otra persona.

“En este momento, las mascarillas brindan otra capa de protección contra la COVID”, dice la Dra. Chacko. “Esta protección es especialmente crítica para aquellos que pueden estar en mayor riesgo si se exponen a la COVID y para aquellos que tienen contacto con otros que pueden estar en mayor riesgo, como alguien que está inmunocomprometido o un niño que aún no es elegible para la vacunación. Algunas personas preguntan por qué los CDC actualizaron su recomendación. Es imperativo que las pautas reflejen los datos más recientes y respondan a la situación en evolución, lo que significa que habrá actualizaciones frecuentes”.

6. Las personas vacunadas que estuvieron expuestas a la COVID-19 o tienen síntomas deben hacerse la prueba y aislarse si dan positivo.
Los síntomas de COVID-19 pueden incluir fiebre, escalofríos, tos, dificultad para respirar, fatiga, dolores musculares o corporales, dolor de cabeza, nueva pérdida del gusto u olfato, dolor de garganta, secreción nasal, náuseas, vómitos y diarrea. Con otros virus de la gripe circulando también, es importante hacerse una prueba para saber si algún síntoma es de una infección por COVID-19. Si su resultado es positivo, los CDC recomiendan aislarse durante 10 días.

“Si está completamente vacunado y expuesto a alguien con COVID-19, los CDC recomiendan que se haga la prueba de tres a cinco días después de la fecha de exposición y use una mascarilla en lugares públicos cerrados durante 14 días después de la exposición o hasta que el resultado de la prueba sea negativo”, dice la Dra. Chacko. “Por supuesto, usted debe seguir las reglamentaciones locales y del lugar de trabajo, incluida la comunicación con su empleador para obtener orientación adicional, si corresponde”.

7. La vacunación sigue siendo nuestra mejor defensa contra la COVID-19.
Según los CDC, más del 97 % de las personas hospitalizadas por COVID-19 no están vacunadas. La conclusión es que las vacunas salvan vidas. “Las vacunas son su mejor herramienta para protegerse a sí mismo y a sus seres queridos”, dice la Dra. Chacko. “A mayor escala, las vacunas son clave para poner fin a la pandemia de COVID-19”.

Sharon M. Chacko, M.D., es médica de medicina familiar y directora médica del Herman “Denny” Farrell, Jr. Community Health Center en la red de atención ambulatoria de NewYork-Presbyterian y profesora asistente de Medicina en Center for Family and Community Medicine en Columbia University Vagelos College of Physicians and Surgeons. La Dra. Chacko ha sido jefa de Esfuerzos de vacunación contra COVID-19 de NewYork-Presbyterian y se desempeñó como directora médica en el sitio de vacunación establecido por NewYork-Presbyterian en The Armory. Ahora es directora médica de Inmunizaciones contra COVID-19 en la División de Salud Comunitaria y Poblacional.